Si fuera capaz de entregarme al oficio, pero me dedico a hacer cosas que no me proporcionan gran satisfacción, sólo me ayudan a no hacer lo que debo, por ejemplo:
Debo hacer un trabajo a entregar mañana a las dos.
Son, digamos, las cinco de la tarde.
Tengo ganas de ver una película o de escribir un rato, o de etcétera.
Me pongo a jugar a algo o a mirar Tumblr o a cualquier cosa “breve”, porque sé que debo hacer lo otro.
Son, digamos, las dos de la madrugada, aún no he comenzado a hacer lo que debo.
Preferiría asumir temprano que comenzaré a horas no adecuadas y sería como estar de vacaciones, montones de tiempo, pero a mí la culpa me puede.
Yo no sé si es procrastinación, pero de que atenta contra mi productividad -en todo ámbito-, atenta.
Ciertamente, te lo dice alguien que tiene un doctorado en procrastinación :P
Y si miramos el posible resultado de las cosas que ahora nos aburren? quizás eso cambie nuestra actitud respecto de lo que hacemos













